+
Olegario Ma Núñez - - Sacerdote - - Poeta

Disertación


Olegario Ma. Núñez

Sacerdote


Poeta

Cuando él entró en el Seminario, le hizo un pedido muy especial a Dios, le pidió que solo quería ser 10  años de buen sacerdote, y que en esos diez años sería la persona mas felíz de la tierra si  podía vivir haciendo el bien a los demás. Y el 4 de enero de 1932 cuando justamente cumplía 10 años de sacerdote falleció de purpura. En esas fiestas, había venido a pasarlas con su madre y el cuatro de enero de 1932, se fue a cantarles sus poemas a los ángeles. En esta primera entrega digo esto, porque en un poema suyo dedicado a la virgen del Verdun; a la Virgen de su cerro Minuano, profetizó su descanso eterno.

Un día le dijo a mi madre, como me gustaría que mis cenizas descansaran en esa piedra, a los pies de la virgen. Después de 17 años de fallecido en abril de 1949, yo fui una de las personas que tuve el orgullo de subir el cerro llevando sus restos en un pequeña caja de madera.

La estrofa de uno  de sus poemas a la virgen decía así:

“y  en  algún repliegue de tu serranía,

mi humilde ceniza se estremecerá,

hará muchos años muchos Virgen mía,

más tu amor de madre, no lo olvidara.

También mis rodillas pulieron un día,

las aristas dura de tu serranía...."

“ sol …en los vitrales, es la segunda parte de su libro en donde se encuentra una selección de poemas, elegidos por él, para ponerlos en su libro, donde encontramos abriendo  en el sector “ La gloria del pobrecillo“  dividido en 5 poemas; 1 “El  sayal glorioso“  2 “ La gloria del cingulo“ 3  “Las  sandalias gloriosas“ 4 “La gloria de las llagas“  5  “La gloria del pobrecillo“, este es un poema especialmente  dedicado a  San  Francisco de Asis, despues vienen otros, como el  “Cantar de los  Cantares“  “ El Angelus “ “ Hora Santa“  etc.

Se ordenó  sacerdote a la edad de 23  años y daba clases en el seminario de Santa Lucia, Dpto. de Canelones, en 1922  enseñando su  dilatada sabiduría humanista y solo contaba con 21 años… Su padre Marcos Núñez de profesión carnicero, su madre  Olegaria Cuadri de Núñez, hermana del escritor y poeta Guillermo Cuadri. Olegario, fue para mi un elegido de Dios, para  que fuera  sacerdote y poeta y como el don además de ser un poeta de cualidades insuperables, un gran escritor de temas católicos, dándole Dios una inteligencia extraordinaria, una voluntad, un tesón y  ese don maravilloso de la poesía.

En 1922 su producción fue tan profusa, que cuando decidió editar un libro, con sus poemas, la selección de las mismas las hizo él personalmente, aunque desgraciadamente, pues murió antes de que su libro saliera a la consideración de los lectores, falleciendo el 4 de enero  de 1932, a la edad de 35 años. El titulo de este libro lo dividió en dos partes como  primero  “Sol en las Sierras poesías dedicadas a Minas, la ciudad que lo vio nacer y la segunda parte como ya lo habíamos dicho  “Sol en los Vitrales“ poemas dedicados a lo estrictamente religioso.

Cada poema tiene su historia, claro que no las conozco todas, porque nací  dos años después de acaecida su muerte  (murio  de púrpura) pero podría decir, que las que conozco es porque su hermana, mi madre, que me enseño a vivir su poesía y a conocer su vida, pues me hablaba mucho de él. Después fui adentrándome en su obra y conociendo por intermedio de sus poemas las iluminadas facetas de su espíritu y aprendí a vivir, gracias  a sus enseñanzas de vida... El hombre, que ahora soy, es solo un consejo que le dio a su amigo  el escritor Minuano  Juan José Morosoli.

Morosoli decía, “le llevaba mis papeles para que Olegario los viera y preguntarle que opinaba y él me decía”  “ trata  de  vivir  como  poeta y se justo, si  no  te  es posible  ser  generoso “. Esas palabras quedaron en mí como grabadas a fuego en mi corazón, si todos siguiéramos este consejo, el mundo seria más bueno, noble y servicial y tendría el encanto de la poesía que ahora le falta. Me  contó mi madre, que cuando él se ordenó de sacerdote le pidió a Dios, que solo 10 años lo dejara vivir, si le daba el premio de ser un buen sacerdote. Y alos diez años de haberse ordenado sacerdote falleció...

En 1922 ya ejercía como uno de los profesores del  Seminario, dejando  a  sus discípulos, su tremenda vocación  humanista. Hay  una  poesía “La  Promesa“  en donde habla sobre la palabra empeñada, un poema que escribió, cuando entró en el Seminario.

L a   P r o m e s a

Antes, que el sol del estío calcine el retorcido

sendero, que tu monte trepa como una cabra,

iré, madre, a tu cerro, con un cirio encendido,

a cumplir de rodillas mi empeñada palabra.

Quiero  beber del agua que con oculto ruido

de tu bendito cerro, las asperezas labra,

y con todas las flores agrestes que el sol abraza,

quiero formarte un ramo, de alegre colorido.

Luego, mientras mis manos - cual se deshoja un lirio -

Van pasando una a una las cuentas del rosario,

Y sobre alguna piedra se consume mi cirio,

Veré salir el sol, de alguna cumbre lejana,

cual otro cirio de oro, que en tu inmenso Santuario

con sus dedos de Virgen, enciende la mañana.....

Cabe acotar que este soneto se lo realizó en homenaje de la virgen del Verdun, Patrona de la ciudad de Minas, que desde muy joven, adoraba.. En esa época que estaba en el seminario escribió sus poemas religiosos. Pero era tan prolífica y activa su vida, que cuando tenia sus vacaciones, venia a la casa solariega de sus padres, para ver a su madre y a sus hermanos, su padre ya había fallecido. Fue teniente cura, en la iglesia de San Francisco en la ciudad vieja de Montevideo;  Y quiero en este momento recordar, un hecho que sucedió una tarde de 1926, era casi de noche y cerca de la iglesia se encontraba caminando hacia su  casa, por aquellas calles Juana de Ibarburu, Juana de América, no era muy religiosa, pero vio con extrañeza, que la gente caminaba muy apurada y entraban en la iglesia, entonces intrigada, le pregunto a un señor, que pasaba junto a ella le pregunto la razón de ese apuro.

El señor le contesto,  “es que hoy  predica el padre Núñez“  a Juana le picó  la curiosidad, entro  y vio a un sacerdote que se dirigía al pulpito, y al escucharlo, quedó maravillada, porque nunca había escuchado una pieza oratoria de tanta calidad y con tanto misticismo. Cuando llegó el final se quedó, para hablar con él y luego de esa conversación, salió mas reconfortada y surgió, una muy buena amistad Literaria... Pienso que si los escritores, se conocieran un poco mas y se unieran en causa común para ayudar a los jóvenes a que la vida es un regalo de Dios y hay que aprovecharla e inculcaran en la juventud la literatura, ganaría un lugar mas preponderante en nuestra vida social.

Señores agradezco vuestra presencia, y quisiera que si tienen la oportunidad de divulgar su obra, lo hagan. Pues este país necesita de poetas que dejen el mensaje de paz, solidaridad y amor hacia el prójimo y sobretodo a los jóvenes, porque si salvamos en este momento, en este tiempo a un joven de la droga, de la violencia y le inculcamos el amor, lo habremos salvado y entonces  nuestro querido padre Núñez habrá  visto que su obra tuvo un efecto  positivo, eso es lo que tenemos que hacer, buscar todo aquello que sea para el bien de los demás y así viviremos mejor...

Olegario Juan Caorsi


comparte esta página en: